OKAPI » La jirafa híbrida de los espesos bosques tropicales del Congo

Para quienes nunca han oído hablar del Okapi, podría sonar extraño la existencia de un ejemplar con cara de jirafa, cuerpo de caballo y patas de cebra, pero lo cierto es que este animal del bosque no proviene de un cuento de hadas, sino de los biomas tropicales del Congo, África.

Se trata de un inusual mamífero del bosque que hasta el siglo XX, cuando por fin fue identificado como una jirafa, logró confundir a uno que otro afortunado que tuvo ocasión de cruzarse en su camino.

Sus características morfológicas son muy peculiares, así como su comportamiento y forma de vida, por eso te describiremos cada aspecto de esta interesante especie endémica.

Características morfológicas del Okapi

Sin duda alguna, lo que más llama la atención del okapi es su aspecto, ya que, tal como hemos venido afirmando, parece una mezcla de tres animales distintos: jirafa, caballo y cebra.

Aunque responde a diversos nombres atribuidos por el hombre, como “unicornio de África” o “asno del bosque”, en realidad es un género de las jirafas.

Su cabeza es muy semejante a éstas últimas, con dos cuernos cortos, cara alargada y una lengua extensa de color azul que puede utilizar para asear algunas zonas como las orejas.

En cuanto a su cuerpo, es similar al de un caballo con pelaje color marrón rojizo y patas de rayas blancas, negras e inclusive marrones.

A diferencia de las jirafas comunes, los okapis tienen el cuello más corto. Algunos expertos creen que esto se debe a un factor evolutivo para poder desplazarse cómodamente entre la espesura.

Hábitat del unicornio de África

El área de distribución del unicornio de África, se limita a las zonas de bosques con densa vegetación ubicadas al norte de la República Democrática del Congo.

Allí ocupan un territorio de más de 240 mil kilómetros cuadrados y prefieren adentrarse en los bosques en lugar de pasearse por la sabana. Pese a que en algún momento también habitaron partes de Uganda, los okapis ahora son una especie endémica.

Aún así, a estos mamíferos hoy en día se les puede ver en otros lugares, pero únicamente cuando están privados de libertad, es decir, en zoológicos o parques similares.

Forma de vida: el tímido mamífero del Congo

Con relación a otros aspectos como su comportamiento y forma de vida, el animal resalta actitudes solitarias e incluso asociales con miembros de su especie.

En raras ocasiones se les puede observar en grupos, pero siempre son poco numerosos. De igual manera, algunas de estas jirafas del bosque forman parejas pero no lo hacen de forma fija.

Aunado a sus tendencias individualistas, los unicornios de África también son extremadamente silenciosos. Por estos motivos, solamente se puede escuchar a un okapi emitiendo algún sonido cuando aún son jóvenes o al entrar en celo.

En el caso de los machos, son animales muy territoriales que marcan su zona tanto con orine, como a través de las glándulas de olor que poseen en sus patas.

Hábitos de alimentación

Los hábitos de alimentación que tienen los okapis son muy similares a los de sus familiares, las jirafas comunes, es decir, entran en la clasificación de los herbívoros.

Comen principalmente arbustos, hojas, así como tallos frescos, frutas o hierbas. Asimismo, buscan hongos u otros tipos de brotes que puedan consumir.

A veces se vuelven un poco selectivos con su alimento, por lo que se esfuerzan por jalar las ramas más altas para tomar las hojas tiernas. Para ello cuentan con una larga lengua, herramienta ideal que utilizan envolviendo las ramitas más pequeñas a su alcance, extrayendo así la materia vegetal.

Además, estos mamíferos son rumiantes, es decir, comen, regurgitan y vuelven a masticar, pues tienen un estómago dividido en cuatro partes que les facilita el proceso de digestión.

Reproducción: momento de romper el silencio

Tal como mencionamos anteriormente, el unicornio del bosque africano prefiere acercarse a socializar y romper el silencio durante la época de apareamiento.

Por lo general, los machos se reproducen con las hembras que se acercan a su territorio, pues los mismos caminan en su zona, mientras que el sexo opuesto suele pasearse con libertad por donde les plazca.

Luego de la cópula viene un proceso de gestación que se puede extender hasta un año y dos meses, cuyo resultado será una sola cría en fechas cercanas a agosto u octubre.

Las madres cuidan de que sus pequeños de 16 kg aproximadamente al nacer, no se conviertan en presas fáciles de algún depredador, sin embargo, la indiferencia es notoria aún entre la hembra y sus hijos.

El okapi está en peligro

Luego de haberse declarado su desaparición en algunos lugares del mundo, como Uganda, el okapi ha pasado a ser considerada una especie en peligro.

Su número de miembros va en deceso. En uno de los últimos censos (2019), se estimaba que la media de estas jirafas del bosque rondaba los 15 mil ejemplares en tierras salvajes.

La presencia del hombre en el hábitat del okapi, las explotaciones mineras y la caza por parte de sus únicos depredadores naturales –humanos y leopardos-, han originado la decreciente población de éstos magníficos mamíferos del bosque.

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