BOA CONSTRICTOR » El reptil estrangulador de los bosques tropicales

La boa constrictor es una especie de serpiente grande, aunque no tanto como la anaconda. Tiene una piel que cambia de tono según la zona donde habita. Para sobrevivir en los espesos bosques tropicales, este reptil cuenta con una mandíbula que se caracteriza por estirarse cada vez que ataca a la presa para devorarla por completo. Suele desplazarse entre Sudamérica y Centroamérica.

Características

Este animal del bosque tiene un tamaño aproximadamente de cuatro metros de longitud, siendo un individuo bastante pesado que alcanza los 45 kilogramos.

Como destacamos al comienzo, la boa presenta distintos tipos de colores que dependen de la zona donde se desplaza, por ejemplo, hay algunas de tonalidades amarillas, verdes, rojas y otras pardas.

La mandíbula está conformada por una serie de dientes curvados, los cuales usa para cazar a sus presas. Tal como su nombre lo indica, es “constrictora”, es decir, esta criatura emplea el método de estrangulación para matar, puesto que no es venenosa.

Su piel también está formada de círculos y diamantes, así como de diversas líneas, siendo rasgos muy útiles a la hora de camuflarse.

Hábitat de la boa constrictor

La boa, al igual que otros reptiles del bosque se desplaza en áreas tropicales, específicamente en Sudamérica y América Central.

En este tipo de bioma predomina mucho la humedad, resultando un ambiente acogedor para el temible ejemplar, que pasa más de su tiempo en tierra, aunque se desenvuelve bien en el agua.

Por otra parte, en estos sitios encuentra una amplia diversidad de especies, ideales para satisfacer su apetito voraz.

Alimentación

Las características morfológicas de la boa, la ayudan a atrapar pequeñas, medianas y grandes presas, debido a que su cuerpo está conformado por una musculosa estructura, la cual utiliza para aprestarlas tan fuerte, que logra incluso cortarles el flujo de la sangre y el oxígeno.

En este sentido, la dieta está conformada por roedores, ranas, monos, aves, jabalíes, entre otros animales, convirtiéndose en uno de los reptiles del bosque que caza a una mayor variedad de especies para subsistir en su hábitat natural.

Reproducción de la boa constrictor

Durante el año, la boa constrictor se aparea pasando por un proceso parecido al de la anaconda, es decir, la hembra deja un rastro de feromonas que libera a través de la “cloaca” como señal de que está en celo, para que el macho pueda rastrearla.

Cabe destacar que la cloaca es el orificio del animal donde expulsa las heces y orina, pero a su vez una parte de esa área se une con el aparato reproductivo.

Por su parte, el macho cuenta con dos órganos reproductivos denominados “hemipenes”, de los cuales solo utiliza uno para introducir el esperma.

Habitualmente deposita el semen en su pareja, montándose sobre el dorso de ella para posteriormente cruzar sus colas hasta lograr la fertilización interna.

Período de gestación y nacimiento

El período de gestación oscila entre los cinco y siete meses, por supuesto esto dependerá de las condiciones climáticas del momento.

Es un animal del bosque y es ovovivíparo, debido a que incuba los huevos en el interior de su cuerpo, ya que el calor generado hace que sus crías se desarrollen completamente.

Una hembra da a luz a un total de 60 crías, todas ellas al nacer tienen una longitud de medio metro.

Las criaturas no cuentan con el apoyo de la madre tras llegar al mundo. Ellas deberán defenderse por sí solas para buscar la comida y a su vez protegerse de los depredadores.

Los pequeños, durante las dos primeras semanas mudan su piel; luego de transcurrir el tiempo alcanzan la madurez sexual entre los tres y seis años.

Depredadores de la boa constrictor

Quizás pensamos que por las cualidades naturales que posee la boa constrictor, no puede ser víctima de otros animales que rondan dentro de su área, sin embargo, sí lo es.

Sucede que la mayoría de las crías o jóvenes, no se encuentran lo suficientemente preparadas para el ataque imprevisto de algún depredador sigiloso.

Enemigos más frecuentes

Las águilas y los halcones cazan a las boas durante sus primeros años de vida, aprovechándose de la inexperiencia de ellas al moverse en espacios donde son más visibles.

Otros que ejecutan la misma acción, son los caimanes, incluso se han registrado casos de  boas en estado de cautiverio, que resultan muertas tras el ataque de estos individuos.

Finalmente, el hombre contribuye a la desaparición de este reptil del bosque para la extracción de su valiosa piel, utilizada en la elaboración de artículos como: carteras, zapatos y adornos para vestir, aunque también es asesinada por los agricultores como método preventivo ante un posible ataque.

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